
FRACTURA
DE LA COLUMNA
CONSENTIMIENTO
INFORMADO
PACIENTE:
Además
de la información oral facilitada sobre su proceso, debe recordar que el propósito
principal de la intervención consiste en intentar la reducción de la lesión y
conseguir un resultado lo más próximo posible a la anatomía normal para
evitar lesiones de la médula espinal, que a su vez pueden dar lugar a lesiones
motoras, como parálisis, paraplejias, tetraplejias, etc. Sensitivas y de
incorrecto funcionamiento de órganos internos, como incontinencia de esfínteres
ileo paralítico, etc., así como que se produzca una deformidad permanente en
la forma y la arquitectura de la columna que a medio o largo plazo podría
causar dolor, inestabilidad y artrosis precoz.
La
intervención consiste en la reducción quirúrgica de la fractura y la unión
de sus fragmentos mediante dispositivos metálicos.
La
intervención precisa de anestesia, que será valorada por el Area de Anestesia.
Toda
intervención quirúrgica, tanto por la propia técnica operatoria, como por la
situación vital de cada paciente (diabetes, cardiopatía, hipertensión, edad
avanzada, anemia, obesidad,...), lleva implícitas una serie de complicaciones
comunes y potencialmente serias que podrían requerir tratamientos
complementarios, tanto médicos como quirúrgicos, así como un mínimo
porcentaje de mortalidad.
Las
complicaciones de la intervención quirúrgica pueden ser:
infección a nivel de la herida operatoria, fenómenos tromboembólicos
y/o ileo paralítico, lesión de las estructuras adyacentes a la fractura, lesión
vascular, lesiones neurológicas irreversibles con riesgo de anestesia en silla
de montar, eyaculación retrógrada, impotencia sexual, incontinencia urinaria,
parálisis de un miembro o de un grupo muscular, parálisis de los cuatro
miembros, en el caso de la columna cervical o parálisis de los miembros
inferiores en el caso de la columna dorsal o dorsolumbar, dolor residual,
inestabilidades de columna con posibilidad de deterioro neurológico progresivo.
La
evolución de alguna de estas complicaciones puede ser mortal, aunque
excepcionalmente.
A
medio o largo plazo, puede fallar el implante por infección, desgaste o rotura,
lo que puede hacer necesaria la retirada del mismo.
Si
en el curso de la intervención, se produce un sangrado excesivo puede hacerse
necesaria una transfusión sanguínea, que será valorada por el Area de
Hemoterapia.
Ningún
procedimiento invasivo está absolutamente exento de riesgos importantes,
incluyendo el de mortalidad, si bien esta posibilidad es excepcional en este
tipo de cirugía.
De
cualquier forma, si ocurriera una complicación, debe saber que todos los medios
técnicos de la Clínica están disponibles para intentar solucionarla.
·
Reducción ortopédica con reposo prolongado en cama o Corsé ortopédico,
como tratamiento conservador o en los casos en los que exista contraindicación
quirúrgica.
Si después de leer detenidamente este documento desea más información, por favor, no dude en preguntar al especialista responsable, que le atenderá con mucho gusto.